jueves, 25 de marzo de 2010

primera parte.-

Talvez que puede ser poco interesante este tipo de temas que en realidad no es en sí un "tema" sobre cual debatir o crear polemica, más bien es un relato de una historia que cambió mi vida y que al día de hoy continúa cambiando. Es curioso en ocasiones cómo es que en nuestra condición de ser humano tenemos como idea que todos tenemos un "destino"; pero ¿qué es el destino en realidad? aveces podemos pensar que es algo que la vida o un ser supremo tiene designado para cada uno de nosotros, también podemos pensar que somos nosotros mismos quienes nos lo vamos labrando de acuerdo a las acciones cometidas en nuestro proceso de crecimiento y desarrollo, pero en realidad pienso que podemos concebir al "destino" de modos distintos. Desde mi punto de vista, el "destino" es la pequeña gran "cosa" que le dió un giro a mi vida, es lo hoy me da las ganas de seguir adelante, es querer seguir descubriendo mundos nuevos, finalmente es seguir reconstruyendo mi existencia...
Talvez que se preguntan: y...¿qué es lo que quiere comunicar esta chica a través de estas líneas? quiza nada interesante para ustedes, sólo una pequeña parte de mí, de mi visión respecto de lo que viví o lo que la vida me tenía preparado y probablemente ayude a aquellos que piensen que no tiene sentido seguir adelante por alguna decepción o fracaso, pérdida o rechazo...
A mí la vida me cambió, pensé que mis días serían tan cortos que un día no habría uno completo para "vivir" sin embargo: NO HAY DESTINO ESCRITO.... y así comienza la historia:
Durante 4 años de mi vida lo compartí absoltamente todo con una persona que indicaba ser la adecuada en mi vida, a menudo hallábamos coincidencias que nos hacían pensar, o por lo menos a mí, que debíamos estar juntos; momentos felices los hubo muchas veces, planes etc. En fin, pero después de tiempo las cosas comenzaron a cambiar: malos tratos, faltas de respeto, insultos y tantas cosas que poco a poco iban colocandome en una depresión de la que era cada vez más difícil salir, entoces es cuando me pregunté por qué el "destino" me tenía preparado todo esto si siempre hice lo mejor que pude, talvez no puedo ser puntual y específica de todas las cosas que viví al fin de aquella situación pero sí puedo decir que fue algo que me dejó total y absolutamente marcada y destruída moral y físicamente de todas las cosas que viví... (continuará)